sábado, 24 de agosto de 2013

¡¡¡ LOS NÚMEROS !!!

La Presidente de Argentina dijo: "Cuando los números no cierran, tu trabajo está en peligro". http://www.lagaceta.com.ar/nota/557326/politica/cfk-cuando-numeros-no-cierran-tu-trabajo-esta-peligro.html (22-08-2013).

Le pregunto a Ella: ¿cómo están sus números? Según sus declaraciones juradas parece que bien, porque año a año se nota un crecimiento en su patrimonio personal. Su trabajo parece no peligrar.

Sin embargo, cuando camino por mi Ciudad veo como allí se refleja el crecimiento del deterioro de las condiciones de vida de los más pobres. Prueba de ello es el aumento de las distintas maneras de ejercer “la economía informal”, las cuales se hacen evidentes en las veredas del centro de la Ciudad, y en los incontables “kioscos/almacenes” que se abren detrás de las ventanas de las habitaciones que dan a la calle en las casas de los barrios, periféricos o no, y se multiplican día a día con la esperanza de “que no les caiga” el control de algún ente Fiscalizador del Estado, Nacional y/o Provincial.  

Por ello, no podemos decir simplemente: "me molestan porque invaden las veredas y ya no se puede caminar por el centro", "porque hacen cortes y hay embotellamientos todos los días", “porque dejan la basura en la vereda”, etc. Es cierto que me molestan y no por ello pido que los saquen, porque también es cierto el hecho de que ellos/as están intentando que sus números les den. Bien vale preguntarse: ¿Por qué a ellos los números no les dan? 


Lo bueno es que LOS NÚMEROS nos den bien a todos, y no digo que a todos nos deben dar por igual, tal vez eso sea injusto, pero cuando a muchos sólo les queda hacer malabares con el "número cero en su mesa familiar", no sólo su trabajo está en peligro, sino que su familia y su vida están en serios problemas, y eso no me puede resultar indiferente, ni me basta con culpar a la especialista en números. Pero sí debo decir: no pueden ser los números los responsables de la inclusión social, en ese caso los matemáticos serían los culpables del hambre de muchos. Hay una ética que se debe ejercer en todos los ámbitos de la vida social y por la cual todos somos responsables de que a todos les vaya bien y que sus trabajos no peligren, ni mucho menos sus vidas.

sábado, 10 de agosto de 2013

NO PODEMOS NO ESCUCHARNOS

Cuando el precio a pagar es el silencio y la frustración de quienes forman parte del equipo de colaboradores, la solución "urgente" pasará facturas en el mediano y largo plazo en términos de lo "importante". 

Es decir, muchas veces ocurre en las empresas que alguien advierte sobre "algo que no anda bien", pero como es "un alguien" que tal vez no es "tan importante" como un gerente o director, entonces se atiende siempre primero a "las urgencias de los gerentes" y no a "las cosas importantes que otros están viendo y oyendo".
Si en los equipos de trabajo están los que deben estar, ninguno puede no ser considerado importante, ni mucho menos su participación, su opinión, sus puntos de vista, su ser uno de nosotros en medio  nuestro.
Lamentablemente hoy miramos a las catástrofes ocurridas en Rosario y no podemos dejar de aprender lecciones de vida en honor a las vidas perdidas: basta de sorderas que impiden oír las voces de alerta de que "algo no anda bien".
En una empresa (o familia), cuando para crecer, el costo a pagar es la VIDA DE UNA PERSONA, no podemos decir que estamos creciendo, sino que debemos decir: estamos desapareciendo.